jueves, 15 de octubre de 2009

LA MINERÍA METALÚRGICA (Minería Artesanal).





Retomando la regularidad en este blog y para no perder mi "abultada" cartera de lectores abordaré uno de los temas que mayor interés ha concitado en mi blogósfera. Me refiero a la Actividad Minera. Esta es la segunda entrega de una serie de post relacionados con la ya citada temática.


Los metales son elementos químicos ampliamente estudiados y utilizados, su utilidad ha ido variando a lo largo del tiempo. Tras su descubrimiento hace aproximadamente ocho mil años, el hombre primitivo los utilizó para la fabricación de las herramientas que su estilo de vida requería.  Los primeros metales descubiertos y explotados fueron: Cobre, Estaño, Hierro, Mercurio, Oro, Plata y Plomo, dada la mayor facilidad para encontrarlos, reconocer sus minerales y reducirlos a partir de éstos. Con el transcurso del tiempo se han ido descubriendo más metales, contándose en la actualidad con un registro de 92. Sus aplicaciones más recientes abarcan distintos campos de la industria y otras disciplinas como la medicina.

El descubrimiento de los metales trajo consigo la minería metalúrgica, entendida como la actividad que se ocupa de la extracción de las riquezas minerales de los suelos. Primigeniamente, la minería se desarrolló como una actividad artesanal, es decir, estuvo orientada a explotar el recurso mineral en forma empírica, con los únicos conocimientos adquiridos a través de la experiencia del minero en el yacimiento; manteniendo este estatus generalizado hasta los inicios de la revolución industrial que marcó una nueva etapa.


Durante la primera etapa  del proceso de evolución de la minería, el oro, considerado un “metal precioso” , fue uno de los más importantes, no solamente por su belleza y resistencia a la corrosión, sino también por ser más fácil de trabajar que otros metales y menos costosa su extracción . Debido a su relativa rareza, comenzó a usarse como moneda de cambio y como referencia en las transacciones monetarias internacionales (actualmente la mayor parte de su producción se emplea en la acuñación de monedas y en joyería). Bajo este contexto la minería metalúrgica, y en especial la de los “metales preciosos” (auroargentífera) desempeñó un papel trascendental en la vida de los países, surgiendo incluso sistemas económicos, como el mercantilismo, y políticas de Estado basadas en la tenencia y explotación de los metales.

Con la revolución industrial se inició una nueva etapa en la minería, que significó la mecanización de sus procesos, la inclusión de nuevas tecnologías y una ampliación del espectro de los metales de interés industrial. Los metales cada vez mejor cotizados en los mercados internacionales constituyeron a la minería , en esta nueva etapa, en una importante precursora de la formación de grandes capitales, que al ser reinvertidos en esta actividad, dieron lugar a la gran minería; aunque paralelamente subsistió la minería artesanal en las áreas donde no se sintió el influjo del capitalismo y la industrialización.

Los nuevos sistemas políticos y económicos adoptados por los estados han mantenido la tendencia, en la mayoría de los casos, de impulsar y promover la inversión privada en diferentes sectores, y en los países con reservas minerales se ha dado un especial énfasis a la actividad minera . Actualmente, se cuenta con una estratificación de la minería, atendiendo a criterios relacionados con la magnitud de la producción y la extensión del área de explotación, así se tiene: Gran Minería, Mediana Minería y Pequeña Minería y Minería Artesanal. Se cuenta además con un marco legal en cada país que trata de regular esta actividad, y que debe ser cumplido por las partes competentes; sin embargo existen sectores que no cumplen con las normatividades vigentes, manteniéndose en una situación de informalidad e incluso ilegalidad.


Es incontestable la trascendencia de la minería en la economía de los pueblos y sus consiguientes influencias en el desarrollo de los mismos. Pero pese a estos aportes, la actividad minera a lo largo de la historia se ha visto situada en el centro de la polémica y el debate, en un principio sólo por la ineficiente y hasta injusta repartición de las divisas que generaba, y desde que surgió la preocupación por la conservación y preservación del planeta en la década de los 70s del siglo pasado, también por los impactos ambientales negativos que genera.

La minería ha sido considerada, después de la deforestación, la actividad que genera mayores impactos negativos sobre el ambiente y hasta se solía pensar que minería y conservación ambiental se encuentran en las antípodas. Pues cada uno de los procedimientos realizados en las distintas etapas del proceso productivo de la actividad minera, genera en mayor o menor grado un impacto negativo sobre el ambiente, ya sea porque la acción misma genera un cambio en el ambiente, porque los reactivos que emplea son tóxicos o porque es inadecuado el empleo de los mismos. La actividad extractiva en mina, por sí misma, ha sido la iniciadora de los procesos contaminantes (generación de desmonte, acceso a oxidación de estructuras rocosas, alteración del nivel freático en la mina, fisuración de estructuras, etc.). Lo anterior ha dado inicio a la llamada contaminación química de la minería donde son los productos de reacción de los minerales con agentes del intemperismo y con los reactivos involucrados en los distintos procesos los que conducen a generar estos elementos contaminantes. Sin embargo, debido a que la minería mantiene una estrecha relación con la tecnología y la investigación científica, ha ido variando sus procedimientos e insumos en función de los avances de las mismas, a fin de superar las necesidades que los nuevos contextos exigen, como por ejemplo asumir su responsabilidad ambiental. En este sentido, se vienen aplicando tecnologías y procesos conocidos como “limpios” a fin de revertir o minimizar los impactos ambientales negativos que genera; sin embargo, estas tecnologías y procesos requieren de ingentes inversiones que un minero artesanal no puede asumir. Todo esto sumado al desconocimiento de seguridad minera y manejo ambiental, además de otras razones, hacen de la actividad minera artesanal una actividad generadora de importantes impactos ambientales negativos.





Los orígenes de la minería artesanal difieren de un país, e incluso de una zona a otra. En primer lugar, hay razones culturales que hacen que en determinadas zonas las operaciones mineras se realicen de manera artesanal. Generación tras generación se ha dedicado a esta actividad y, a pesar de que puedan existir opciones de transferencia tecnológica y de canalización de recursos financieros, los mineros prefieren seguir produciendo como lo hicieron sus abuelos. Tal es el caso de los pirquineros en Chile. En segundo lugar, el descubrimiento de una veta de mineral, especialmente con altos contenidos de algún metal precioso, puede atraer a muchas personas que ven una oportunidad para incrementar sus ingresos de manera muy rápida. Las fiebres del oro en varias partes del mundo ilustran este fenómeno. Finalmente, la minería artesanal representa una de las pocas alternativas de supervivencia en zonas deprimidas en las que otras actividades que absorben mano de obra, como la agricultura, no existen o han desaparecido.


La minería artesanal es un fenómeno importante en muchas partes del mundo. Desde las pequeñas explotaciones de carbón en la China a los lavaderos de oro en distintas partes de Sudamérica, se estima que esta actividad da empleo a más de 13 millones de personas (Oficina Internacional del Trabajo, 1999). Al mismo tiempo, también se sabe que las operaciones artesanales se caracterizan por una baja productividad, escasas condiciones de seguridad y un impacto ambiental negativo.




to be continued...

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