lunes, 1 de agosto de 2011

El Hombre Como Ser Espiritual


Los griegos descubridores de la razón autónoma.

Según la Biblia, Dios ha inspirado al hombre su hálito espiritual, pero le ha prohibido bajo pecado comer del árbol de la ciencia. Más elevado que lo que nosotros mismos podemos conocer, está lo que Dios manifiesta, en un principio abiertamente, y todavía ahora por boca de los profetas. Y según el cristianismo, todo nuestro saber es cuanto más sólo una obra vana: “Nosotros vemos ahora por un espejo en una palabra obscura”. Las verdaderas virtudes del hombre se basan en lo emocional, en lo que él cree, ama y espera.

Comparado con todo esto, entramos luego con los griegos clásicos en un mundo totalmente distinto. Se extiende una red completamente distinta de referencias para captar el verdadero ser del hombre. Los griegos conciben al hombre como procedente, no de Dios, sino de sí mismo. Y para ellos su distinción consiste en sus dones espirituales. Es para ellos el ser que tiene razón (en contraposición a los animales, caracterizados como Aloga). Así se dice en las anacreónticas: “La Naturaleza dio a los toros cuernos, a los caballos pezuñas, a las liebres rapidez, pero a los hombres les dio el pensamiento”. Exactamente lo mismo se ve en los filósofos. Según Platón, lo logístico constituye la parte más elevada de nuestra alma, y lo mismo es según Aristóteles y los estoicos.

No es casualidad que los griegos sean los primeros que han buscado el momento de lo teorético independientemente y la sabiduría por sí misma (únicamente Solón y Herodoto, como dice éste, han recorrido países extranjeros “para saber”). Los conocimientos, tan ricos en sí, de los pueblos orientales, se diferencian de los griegos en primer lugar en que todos están al servicio de objetivos prácticos (por ejemplo: La Astronomía al servicio de la navegación, el calendario y la adivinación). Sólo en los griegos, que pronto llegaron a sobresalir en estas cosas, adquiere el conocimiento un valor autónomo que  no necesita ser iluminado por otra luz. Sólo entre ellos nacen las razones culturales autónomas de las ciencias y consiguientemente también los tipos humanos del pensador y del sabio.

Y lo mismo que la razón teorética, así también la razón práctica adquiere autonomía entre los griegos. La ética de la Biblia es teónoma; se deben seguir los preceptos morales porque Dios los ha decretado. En todas partes los hombres se rigen por tradiciones antiquísimas y celosamente guardadas, que se consideran valiosas naturalmente y acerca de las cuales nadie se pregunta si se pueden justificar ante la razón. En Grecia es donde primeramente se fundamenta la ética racional. Sólo allí adquiere el hombre una confianza tal en su propia razón que se atreve ahora, no ya a seguir solamente los preceptos divinos o tradicionales, sino a escuchar las voces interiores y guiarse en su conducta por aquello que la razón da por bueno.

Ciertamente, las éticas filosóficas establecen diferentes conceptos del bien, pero todas tienen en común y se basan ya en que el hombre en general – y esto fue entonces una violenta novedad- puede y debe hacer solamente aquel bien que se acredite como tal ante su razón. (De hecho, seguirá siempre, y más de lo que él cree, guiado además por las tradiciones; muy a menudo la razón ratificará simplemente en su interior el bien tradicional, de manera que la conducta exterior siga siendo la misma que hasta ahora, pero, sin embargo, ahora está elevado a un grado más alto).

Con lo dicho queda ya anticipado que el hombre que vive por su razón es el único hombre verdaderamente individual. Oír solamente a su razón quiere decir oírse solamente a sí mismo, quiere decir recibir sus directivas, no de tradiciones y reglas comunes, sino de la propia alma. La ética racional es una ética autónoma y  el libre desarrollo de la razón teorética origina también un individuo autónomo, que no se siente ya ligado por lo que ha recibido. Siendo un producto de la cultura superior,esta cierta autonomía del individuo, como la que hizo posible la fe griega en la razón, ahora esta fe a su vez hace avanzar aún más el proceso de autonomía.

Pero así como la razón recién descubierta se opone exteriormente a lo tradicional y libera al individuo, así también tiene su enemigo en el mismo interior del hombre, donde se opone a otras fuerzas espirituales, a los instintos y pasiones (Max Weber clasifica hermosamente en motivos tradicionales, racionales y emocionales a los tres grupos de motivos fundamentales del obrar). Y ciertamente la razón, según Platón, debe dominar los apetitos por ser la fuerza suprema en nosotros; según los estoicos, incluso reprimir totalmente los afectos sí es posible; el inmóvil reposo del ánimo (Ataraxia) es su ideal; y según Aristóteles, el alma debe -mediante la tragedia- “purificarse de las pasiones”. Todavía Kant  se sitúa en esta misma línea tradicional; la conducta moral se reduce para él a que el deber racional domine la tendencia carnal. Por el contrario, la ética tanto antigua como moderna, del valor sabe que al menos no toda la conducta moral consiste solamente en eso. ¡También los estratos anímicos no racionales tienen su función vital  necesaria! Apenas pueden ser reprimidos totalmente y la represión que excede de lo necesario empobrece la vida. 
Pero, según los estoicos la razón -que en un sentido más amplio reemplaza a los valores internos de la persona en general- /confiere/* no solamente de autonomía sino incluso autarquía. Nos hace independientes, no sólo de nuestros afectos, sino de los bienes exteriores y del destino. “El sabio se basta a sí mismo”. Aunque ya no posee nada material, puede, sin embargo, permanecer ecuánime, pues posee lo que es más que todo lo material; a sí mismo y a la virtud que nadie puede arrebatarle. Si fractus illabatur orbis impavidum ferient ruinae! Así se alcanza un grado, hasta entonces, desconocido, de interioridad. Por eso el cristianismo pudo asimilar más tarde lo estoico. No depende en la vida de un “oropel terreno”, sino de la propia alma y de su purificación.

Al enseñar la Stoa no sólo que lo interior vale más que lo exterior, sino que lo exterior carece en general totalmente de valor y es indiferente, exagera y desacredita su propio principio. No todo lo que es exterior al alma es, sin embargo, solamente oropel. No sólo hay valores mundanos inmanentes –por ejemplo, el valor de la cultura-, sino que la misma alma, a menudo, sólo puede desarrollar sus mejores posibilidades en contacto con lo mundano.

Lo subjetivo y lo objetivo, lo interior y lo exterior no pueden separarse tan estrictamente. Mi espíritu solamente se refleja gracias a una instrucción superior, sólo puede expandirse humanamente en contacto con el amigo, sólo en la actividad profesional puedo entrenar y verificar mis fuerzas. Si se me excluye de la instrucción superior, si el amigo no me trata o no se me entrega, si la profesión en la que destaco está saturada y no me ofrece ninguna oportunidad, de poco me sirve decir como los estoicos que todas esas cosas no son más que Allotria, que lo único que cuenta es el carácter intacto. Lo interior depende de lo exterior; donde lo exterior falla, se quiebra también lo interior. Esto es ciertamente superior, pero su fundamento es aquello.

M. Landman.

sábado, 14 de mayo de 2011

El Mercado del Carbono y América Latina. (Parte I)

La gran cantidad de activos ambientales con los que cuenta América Latina y el Caribe, convierte a esta en una región proveedora de servicios ambientales para generar recursos alternativos como solución a la emisión de gases de efecto invernadero. El Protocolo de Kyoto fue el inicio del surgimiento de un mercado que busca encontrar alternativas para la protección del medio ambiente.

El mercado de carbono surge en el mundo como una vía complementaria, alternativa y económicamente viable al compromiso asumido por países, empresas e individuos, de disminuir las emisiones de gases que contribuyen al efecto invernadero (GEI). Este puede estar dentro del cumplimiento y la observancia de las prerrogativas del Protocolo de Kyoto o puede estar dentro del mercado voluntario, el cual no es jurídicamente vinculante, pero se ha desarrollado como respuesta a aquellos que están interesados en convertirse en carbón neutral*.

América Latina y el Caribe tienen un superávit de activos ambientales que convierten a la región en un importante proveedor de servicios ambientales globales. Entre estos servicios se encuentran los mercados de carbono, que representan una oportunidad de generar recursos adicionales para el desarrollo del país. Esto basado en mejores patrones de producción y consumo de energía, abriendo el campo a procesos de eficiencia energética, producción más limpia, así como un mayor aprovechamiento de las energías renovables, particularmente los biocombustibles, que ofrecen nuevas alternativas para un mayor desarrollo
económico de los países de la región.

Kyoto
El primer paso para el surgimiento del mercado de carbono fue la decisión de firmar, en 1992, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC), que tiene como principio fundamental la toma de medidas precautorias para anticipar, prevenir o minimizar las causas del cambio climático. Reuniones posteriores dieron lugar, en 1997, al Protocolo de Kyoto que definió la arquitectura del mercado de carbono, estableciendo objetivos cuantificados de reducción de emisiones para los países desarrollados así como los mecanismos de mercado diseñados para aminorar el costo de su implementación. Uno de estos mecanismos, el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), permite que proyectos de inversión elaborados en países en desarrollo puedan obtener ingresos económicos adicionales a través de la venta de créditos de carbono llamados “Certificados de Emisiones Reducidas” (CERs), al mitigar la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera o secuestrando dióxido de carbono para que no vaya a ésta. El Protocolo de Kyoto propone que las 38 naciones industrializadas reduzcan sus emisiones para el período 2008-2012, en un promedio de 5% anual, respecto de los niveles emitidos en 1990.

Mercados voluntarios
Además del mercado de carbono oficial regulado por las instituciones de la UNFCCC, también hay un mercado creciente, basado en los compromisos voluntarios de empresas privadas e individuos que buscan compensar por los impactos ambientales que genera su actividad productiva. Tanto el mercado oficial como el mercado voluntario de emisiones tienen objetivos que van más allá de la captura de carbono. De acuerdo con el artículo 12 del Protocolo de Kyoto, los proyectos del MDL también deben contribuir a los objetivos de desarrollo sostenible de los países anfitriones, tales como la reducción de la pobreza y el mejoramiento del nivel de vida de las zonas rurales. Así mismo, muchas empresas degran tamaño han establecido metas de
reducción de GEI voluntariamente. Estas compañías toman decisiones basadas en estrategias de inversión a futuro, ante las expectativas de cambio en la regulación ambiental y la convicción de que el desarrollo sostenible y la responsabilidad social en temas ambientales fortalecen el negocio. En muchos casos estas empresas invierten en reducción de emisiones de carbono de proyectos en países en desarrollo o en economías en transición, donde el costo de mitigación es menor.

*Según la University Corporation for Atmospheric Research (UCAR) ser “carbono neutral” significa remover de la atmósfera tanto bióxido de carbono como el que se ha agregado. ¿Cómo se puede remover el bióxido de carbono de la atmósfera? Una forma de hacerlo es comprando “compensación de carbono” y apoyar proyectos como los de las granjas de viento o parques solares. Esto ayuda a generar energía renovable y más económica, a la vez que reduce futuras emisiones de gas invernadero y compensa lo que se ha añadido con los traslados y consumo eléctrico actuales.

jueves, 5 de noviembre de 2009

GLOSARIO MINERO.

Continuando con la temática minera, el presente post ofrece algunas definiciones que se han tomado de la Ley N° 28090 y su Reglamento y de la Ley N° 28271 Ley que regula los pasivos ambientales de la actividad minera y su Reglamento.

PASIVO AMBIENTAL MINERO: Son aquellas instalaciones, efluentes, restos o depósitos de residuos producidos por operaciones mineras, en la actualidad abandonadas o que constituyen un riesgo permanente y potencial para la salud de la población el ecosistema circundante y la propiedad.

 PASIVO AMBIENTAL MINERO ABANDONADO: Pasivos que se encontraban localizados fuera de una concesión vigente, a la fecha de entrada en vigencia de la Ley.

 PASIVO AMBIENTAL MINERO INACTIVO: Aquellos pasivos que a la fecha de vigencia de la Ley se encontraban localizados en concesión vigente, en áreas labores o instalaciones que estaban sin operar durante dos años o mas.

 ABANDONO DE AREAS, LABORES E INSTALACIONES: Desactivar o dejar inactivas las áreas, labores e instalaciones de una unidad minera sin contar o sin cumplir el respectivo Plan de Cierre de Minas aprobado.

 CESE DE OPERACIONES: Término de las actividades productivas de la actividad minera debidamente comunicado a la autoridad competente. También comprende el termino de las actividades de exploración minera.

 PLAN DE CIERRE DE MINA: Instrumento de gestión ambiental conformado por acciones técnicas y legales que deben ser efectuadas por el titular de la actividad minera, a fin de rehabilitar las áreas utilizadas o perturbadas.

 REHABILITACIÓN: Es el proceso conducente a que las áreas que hubieran sido utilizadas o perturbadas por los diferentes componentes de las actividades, mineras alcancen estabilidad física y química, así como la recuperación de las comunidades de flora y fauna locales.

 TITULAR DE LA ACTIVIDAD MINERA: Persona natural o jurídica que al amparo de un titulo legal, ejerce o conduce actividades mineras.

 DESARROLLO SOSTENIBLE: Desarrollo que satisface las necesidades presentes sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades.

 ESTABILIDAD FÍSICA: comportamiento estable en el corto, mediano y largo plazo de los componentes o residuos mineros frente a factores exógenos y endógenos, que evita el desplazamiento de materiales con el propósito de no generar riesgos de accidentes o contingencias para el ambiente y para la integridad física de las personas y poblaciones y de las actividades que éstas desarrollan.

 ESTABILIDAD QUÍMICA: Comportamiento estable en el corto, mediano y largo plazo de los componentes o residuos mineros que, en su interacción con los factores ambientales no genera emisiones o efluentes, cuyo efecto implique el incumplimiento de los estándares de calidad ambiental; i.e. eviten o controlen los riesgos de contaminación del agua, aire o suelos; efectos negativos sobre la fauna y flora, los ecosistemas circundantes o sobre la salud y seguridad de las personas.

MÁS SOBRE LOS PASIVOS AMBIENTALES MINEROS.
La minería tiene efectos ambientales que deben ser previstos, evaluados y remediados. Desde el inicio de las actividades mineras, hasta después del cierre de las operaciones se perciben los efectos de la minería en su entorno y esto es reconocido por la legislación peruana.Los pasivos ambientales mineros (PAM), se definen en la legislación peruana como “todas las instalaciones, efluentes, emisiones, restos o depósitos de residuos producidos por operaciones mineras, en la actualidad abandonadas o inactivas y que constituyen un riesgo permanente y potencial para la salud de la población, el ecosistema circundante y la propiedad”, que pueden constituir una amenaza real para la salud y que representan un riesgo para el desarrollo sostenible de su entorno, que limitan el futuro desarrollo minero local y nacional.En la actualidad, la legislación minera peruana incluye el Plan de Cierre para el desarrollo de cualquier proyecto minero, así como la eliminación de los PAM. Se busca de esta manera promover la gestión ambiental de proyectos y se fomenta que aquellas operaciones en marcha adecuen y desarrollen planes de cierre y post-cierre conforme a los estándares de excelencia ambiental y social

sábado, 31 de octubre de 2009

ANTECEDENTES DE LA MINERÍA ARTESANAL.



La actividad minera artesanal se relaciona históricamente, en una primera instancia, con la necesidad de obtener materiales para defensa y caza, herramientas, utensilios domésticos, alimentación (sal gema) etc., siendo la única forma de minería que se desarrolló desde los albores de la civilización humana hasta los inicios de la revolución industrial, que fue cuando alcanzó un alto grado de mecanización y tecnificación, dando lugar a la Gran Minería; aunque ha subsistido en diferentes partes del mundo, pero en la mayoría de los casos, bajo la informalidad e incluso ilegalidad.

Actualmente la minería artesanal y la pequeña minería, constituyen actividades significativas en los países en desarrollo, como fuentes generadoras de empleo e incluso se da en algunos países desarrollados como Canadá y Estados Unidos (California - Yukón), siendo su distribución a nivel global la siguiente:

América Latina: Honduras, Nicaragua, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile, Brasil, Surinam, Venezuela y República Dominicana.

África: Ghana, Kenia, Tanzania, Zambia, Zimbabwe, Etiopía, Guinea, Liberia, Nigeria, Gabón, República Centroafricana, Burundi y Madagascar.

Asia: India, China, Filipinas, Papúa Nueva Guinea, Indonesia y Malasia.

Debido al precio del oro, la actividad minera artesanal hasta la década de los 80s del pasado siglo estuvo prácticamente obligada a utilizar métodos no sólo simples sino también muy baratos, dado el casi nulo capital con el que contaba. La amalgamación fue el método de extracción de oro y plata adoptado por casi el 100% del sector minero artesanal, constituyéndose así la minería artesanal como una actividad de trascendencia ambiental, y que además ponía en peligro la salud y la vida no sólo de las personas que tenían un contacto directo con el mercurio, sino también de quienes no lo tenían.

La actividad minera artesanal toma gran impulso a partir de los años 80s del siglo pasado, en un contexto de precios altos del oro e  innovaciones tecnológicas y técnicas que permitieron incorporar métodos metalúrgicos hasta entonces inviables económicamente. Está casi exclusivamente arientada a la explotación de oro y plata, y en un menor grado a materiales no metálicos. En países como Brasil y Perú un 60% y entre 21% y 23% respectivamente de la producción de oro se logra a través de la minería artesanal. En Perú, de 76 500 personas que constituyen la población minera, un 41% corresponde al estrato de la minería artesanal y pequeña minería (31 500 personas). De allí su trascendencia económica y social, aunque ésta también alcanza el aspecto ambiental, pues ha producido graves cambios en diferentes ecosistemas, especialmente en flora y fauna de los cuerpos de agua subterránea y superficial.


En Perú, la explotación artesanal de los recursos mineros estuvo centrada en las regiones del sur medio (Puno, Arequipa e Ica) y en Madre de Dios, en donde la amalgamación con mercurio constituyó el método por excelencia para la recuperación de oro y plata, generando graves impactos negativos tanto sobre el medio ambiente como sobre la salud de los trabajadores mineros y sus familias.

La lixiviación con cianuro es el método hidrometalúrgico que en la actualidad ha sustituido al mercurio en algunas zonas y complementado en otras, ya que el mercurio se utiliza junto con el cianuro para mejorar la recuperación de oro y/o plata. En las regiones del norte del Perú, en las que hasta antes del 2003 la minería artesanal no constituía una actividad de importancia, por su escasa presencia, cobra un gran auge, siendo la cianuración el método de recuperación adoptado por la mayoría de mineros artesanales.

jueves, 15 de octubre de 2009

Minería Artesanal en Perù (con énfasis en La Libertad) / Artisanal mining in Peru.



Perú es un país de tradición minera, su geología le ha dotado de una importante riqueza mineral que ha sido explotada en las distintas etapas de su historia. Desde el periodo pre Inca la minería siempre ha sido soporte principal de la economía nacional, asistiéndose en los últimos años al despliegue espectacular de esta actividad que le ha convertido en el segundo país latinoamericano productor de oro, después de Brasil, y a la Región La Libertad en primer lugar, seguida de Cajamarca. Actualmente cuenta con los cuatro sectores mineros mencionados (en el post anterior), siendo el sector Minero Artesanal el que supone las mayores preocupaciones.

La minería artesanal ha tomado gran impulso a partir de los años ochenta en un contexto de precios altos del oro, alimentada por procesos migratorios generados por diversas causas. Un 11% de toda la producción de oro en el Perú,que en el 2006 llegó a 203 TM,  proviene de la minería artesanal. Se estima que hay unos 80 000 mineros artesanales y 20 000 personas que les proveen servicios, además de 300,000 personas directamente o indirectamente dependientes de esta actividad. El 60% de los mineros artesanales es informal, el resto está formalizado en pequeñas empresas.



Tradicionalmente las zonas con gran producción artesanal fueron: Puno, el sur medio (Arequipa, Ayacucho e Ica) y el Departamento amazónico de Madre de Dios. En los últimos años han aparecido zonas de minería artesanal en el norte (Piura, Cajamarca y La Libertad), dónde los mineros artesanales entran en conflicto con los agricultores.


En la Región La Libertad, al ser un importante centró orográfico de Sudamérica con una riqueza mineral que abarca prácticamente todo su territorio, coexisten los cuatro estratos de la minería, poseyendo una de las producciones auríferas mas elevadas del país.


Durante la década de los 80´s la minería aurífera artesanal estuvo focalizada en las zonas altas, en Provincias como Pataz, en dónde el proceso extractivo por excelencia era la amalgamación y la cantidad de personas dedicadas y/o beneficiadas con ella era reducida. Durante el 2003 y el 2004 experimentó un crecimiento exponencial, al grado que se ha expandido a todas las Provincias de la misma, manteniendo este nivel hasta la actualidad. Sin embargo, la amalgamación, como principal método extractivo, ha sido reemplazada casi por completo- aunque en algunos casos se suele emplear complementariamente- por el proceso de lixiviación con cianuro. Las características de la implementación del proceso de cianuración llevado a cabo por los mineros artesanales así como los demás procesos asociados a la obtención del mineral hacen de ésta una actividad que genera importantes impactos negativos, tanto para la salud de las personas expuestas a ella como para el medio ambiente.


Las estadísticas revelan que alrededor de 7466 personas están dedicadas a esta actividad en la Región, y que en algunas zonas como en el “Cerro el Toro” en la Provincia de Sánchez Carrión, la cantidad de mineros informales está muy cerca de 2000 personas, en dónde incluso han construido domicilios al costado de sus pozas con la finalidad de cuidar su fuente de trabajo.


Bajo este contexto, la actividad minera en La Libertad es una fuente importante de desarrollo. Su dinamismo no sólo estimula la economía regional sino que beneficia fiscalmente a los distintos niveles de gobierno subnacional, lo que a su vez debiera repercutir en el bienestar de la población. Sin embargo la forma en que se viene desarrollando convierte a esta actividad en una fuente generadora de importantes pasivos ambientales, ubicados principalmente en las provincias de Pataz, Sánchez Carrión, Otuzco, Gran Chimú, La potencialidad de daño ambiental es muy elevado, ya que los relaves son arrojados sin medidas de control con dirección a las áreas agrícolas que se encuentran en las partes de las zonas de donde entran los minerales, se han reportado aluviones de relaves y desmontes en el caserío de Shiracmaca.

LA MINERÍA METALÚRGICA (Minería Artesanal).





Retomando la regularidad en este blog y para no perder mi "abultada" cartera de lectores abordaré uno de los temas que mayor interés ha concitado en mi blogósfera. Me refiero a la Actividad Minera. Esta es la segunda entrega de una serie de post relacionados con la ya citada temática.


Los metales son elementos químicos ampliamente estudiados y utilizados, su utilidad ha ido variando a lo largo del tiempo. Tras su descubrimiento hace aproximadamente ocho mil años, el hombre primitivo los utilizó para la fabricación de las herramientas que su estilo de vida requería.  Los primeros metales descubiertos y explotados fueron: Cobre, Estaño, Hierro, Mercurio, Oro, Plata y Plomo, dada la mayor facilidad para encontrarlos, reconocer sus minerales y reducirlos a partir de éstos. Con el transcurso del tiempo se han ido descubriendo más metales, contándose en la actualidad con un registro de 92. Sus aplicaciones más recientes abarcan distintos campos de la industria y otras disciplinas como la medicina.

El descubrimiento de los metales trajo consigo la minería metalúrgica, entendida como la actividad que se ocupa de la extracción de las riquezas minerales de los suelos. Primigeniamente, la minería se desarrolló como una actividad artesanal, es decir, estuvo orientada a explotar el recurso mineral en forma empírica, con los únicos conocimientos adquiridos a través de la experiencia del minero en el yacimiento; manteniendo este estatus generalizado hasta los inicios de la revolución industrial que marcó una nueva etapa.


Durante la primera etapa  del proceso de evolución de la minería, el oro, considerado un “metal precioso” , fue uno de los más importantes, no solamente por su belleza y resistencia a la corrosión, sino también por ser más fácil de trabajar que otros metales y menos costosa su extracción . Debido a su relativa rareza, comenzó a usarse como moneda de cambio y como referencia en las transacciones monetarias internacionales (actualmente la mayor parte de su producción se emplea en la acuñación de monedas y en joyería). Bajo este contexto la minería metalúrgica, y en especial la de los “metales preciosos” (auroargentífera) desempeñó un papel trascendental en la vida de los países, surgiendo incluso sistemas económicos, como el mercantilismo, y políticas de Estado basadas en la tenencia y explotación de los metales.

Con la revolución industrial se inició una nueva etapa en la minería, que significó la mecanización de sus procesos, la inclusión de nuevas tecnologías y una ampliación del espectro de los metales de interés industrial. Los metales cada vez mejor cotizados en los mercados internacionales constituyeron a la minería , en esta nueva etapa, en una importante precursora de la formación de grandes capitales, que al ser reinvertidos en esta actividad, dieron lugar a la gran minería; aunque paralelamente subsistió la minería artesanal en las áreas donde no se sintió el influjo del capitalismo y la industrialización.

Los nuevos sistemas políticos y económicos adoptados por los estados han mantenido la tendencia, en la mayoría de los casos, de impulsar y promover la inversión privada en diferentes sectores, y en los países con reservas minerales se ha dado un especial énfasis a la actividad minera . Actualmente, se cuenta con una estratificación de la minería, atendiendo a criterios relacionados con la magnitud de la producción y la extensión del área de explotación, así se tiene: Gran Minería, Mediana Minería y Pequeña Minería y Minería Artesanal. Se cuenta además con un marco legal en cada país que trata de regular esta actividad, y que debe ser cumplido por las partes competentes; sin embargo existen sectores que no cumplen con las normatividades vigentes, manteniéndose en una situación de informalidad e incluso ilegalidad.


Es incontestable la trascendencia de la minería en la economía de los pueblos y sus consiguientes influencias en el desarrollo de los mismos. Pero pese a estos aportes, la actividad minera a lo largo de la historia se ha visto situada en el centro de la polémica y el debate, en un principio sólo por la ineficiente y hasta injusta repartición de las divisas que generaba, y desde que surgió la preocupación por la conservación y preservación del planeta en la década de los 70s del siglo pasado, también por los impactos ambientales negativos que genera.

La minería ha sido considerada, después de la deforestación, la actividad que genera mayores impactos negativos sobre el ambiente y hasta se solía pensar que minería y conservación ambiental se encuentran en las antípodas. Pues cada uno de los procedimientos realizados en las distintas etapas del proceso productivo de la actividad minera, genera en mayor o menor grado un impacto negativo sobre el ambiente, ya sea porque la acción misma genera un cambio en el ambiente, porque los reactivos que emplea son tóxicos o porque es inadecuado el empleo de los mismos. La actividad extractiva en mina, por sí misma, ha sido la iniciadora de los procesos contaminantes (generación de desmonte, acceso a oxidación de estructuras rocosas, alteración del nivel freático en la mina, fisuración de estructuras, etc.). Lo anterior ha dado inicio a la llamada contaminación química de la minería donde son los productos de reacción de los minerales con agentes del intemperismo y con los reactivos involucrados en los distintos procesos los que conducen a generar estos elementos contaminantes. Sin embargo, debido a que la minería mantiene una estrecha relación con la tecnología y la investigación científica, ha ido variando sus procedimientos e insumos en función de los avances de las mismas, a fin de superar las necesidades que los nuevos contextos exigen, como por ejemplo asumir su responsabilidad ambiental. En este sentido, se vienen aplicando tecnologías y procesos conocidos como “limpios” a fin de revertir o minimizar los impactos ambientales negativos que genera; sin embargo, estas tecnologías y procesos requieren de ingentes inversiones que un minero artesanal no puede asumir. Todo esto sumado al desconocimiento de seguridad minera y manejo ambiental, además de otras razones, hacen de la actividad minera artesanal una actividad generadora de importantes impactos ambientales negativos.





Los orígenes de la minería artesanal difieren de un país, e incluso de una zona a otra. En primer lugar, hay razones culturales que hacen que en determinadas zonas las operaciones mineras se realicen de manera artesanal. Generación tras generación se ha dedicado a esta actividad y, a pesar de que puedan existir opciones de transferencia tecnológica y de canalización de recursos financieros, los mineros prefieren seguir produciendo como lo hicieron sus abuelos. Tal es el caso de los pirquineros en Chile. En segundo lugar, el descubrimiento de una veta de mineral, especialmente con altos contenidos de algún metal precioso, puede atraer a muchas personas que ven una oportunidad para incrementar sus ingresos de manera muy rápida. Las fiebres del oro en varias partes del mundo ilustran este fenómeno. Finalmente, la minería artesanal representa una de las pocas alternativas de supervivencia en zonas deprimidas en las que otras actividades que absorben mano de obra, como la agricultura, no existen o han desaparecido.


La minería artesanal es un fenómeno importante en muchas partes del mundo. Desde las pequeñas explotaciones de carbón en la China a los lavaderos de oro en distintas partes de Sudamérica, se estima que esta actividad da empleo a más de 13 millones de personas (Oficina Internacional del Trabajo, 1999). Al mismo tiempo, también se sabe que las operaciones artesanales se caracterizan por una baja productividad, escasas condiciones de seguridad y un impacto ambiental negativo.




to be continued...

lunes, 17 de agosto de 2009

Anomia Social



Tratando de explicarme a mí misma el porqué de algunas conductas desviadas y cómo es que problemas individuales se tornan colectivos, encontré un concepto sumamente interesante. Se trata de un concepto que ha ejercido gran influencia en la teoría sociológica contemporánea y que logra explicar de forma global las relaciones entre el individuo y el orden social.

El término anomia puede referirse a un desorden neuropsicológico caracterizado por la dificultad para recordar los nombres de las cosas, sin embargo en ciencias sociales, la anomia es la falta de normas o incapacidad de la estructura social de proveer a ciertos individuos lo necesario para lograr las metas de la sociedad. Es un concepto sociológico, psicológico y ecológico explicativo y operativo de situaciones de hecho de la demanda del individuo y la oferta de la sociedad, dentro de un proceso de desarrollo o de adaptación. Su medición puede enfocarse como desviaciones normativas o actitudes personales.

Dicho de otra manera, espero más simple. la sociología considera que las conductas desviadas son el resultado de un conflicto entre las normas sociales imperantes y los roles asignados a los individuos. En general, la anomia surge como consecuencia de las discrepancias entre las necesidades de los individuos y los medios que ofrece la sociedad para resolverlos. Al respecto, Mario Bunge ofrece un artículo sumamente didáctico y explicativo, con el plus de que proporciona una relación matemática, de gran simpleza, que permite determinar a grandes rasgos el grado de anomia de un individuo. El mismo que comparto a continuación:


La anomia fue descrita y bautizada hace un siglo por Emile Durkheim, el gran sociólogo francés. Medio siglo después la explicó el no menos eminente sociólogo norteamericano Robert K. Merton. La explicó como resultado de la discrepancia entre las aspiraciones y los ideales, por una parte, y la realidad, por otra.

La noción cualitativa de anomia se puede cuantificar como el número total de aspiraciones dividido por el número de aspiraciones no realizadas. El grado de anomia de quien ha realizado todas sus aspiraciones es nulo, y el de quien no ha realizado ninguna de ellas es igual a la unidad. La enorme mayoría de las personas estamos entre ambos extremos. Para decirlo en pedantes, somos hemianómicos.

El individuo con un alto grado de anomia tiene cinco salidas conceptualmente posibles: retirarse del mundo, emigrar en busca de condiciones mejores, rebelarse, delinquir o suicidarse.

La primera salida estuvo de moda los primeros tiempos del cristianismo, antes de que éste llegase al poder. El cristiano primitivo, cuyas aspiraciones chocaban con las normas vigentes, podía retirarse a una ermita, a condición de que encontrara patrocinadores (o “esponsores”, como suele decirse ahora).

Más adelante se organizaron los monasterios y conventos de clausura. Desde el punto de vista sociológico, estas instituciones no son sino soluciones colectivas al problema de la anomia individual; juntos y organizados, los anómicos adoptan nuevas normas y se convierten en nómicos. Viven conforme a normas propias, diferentes de las que rigen en la sociedad que los tolera o mantiene.

La segunda solución al problema de la anomia, la emigración, se viene practicando desde que el hombre primitivo emigró de África, ya voluntariamente, ya perseguido. Por ejemplo, en estos momentos hay unos veinte millones de personas desplazadas de sus hogares por las guerras civiles y las persecuciones ideológicas.

La rebelión, la tercera salida en nuestra lista, es la más problemática. Si el individuo se limita a exhibir signos exteriores de disconformidad, tales como vestimentas y estilos capilares heterodoxos, y a rasguear una guitarra que no sabe tocar. En este caso la rebelión no es sino un acto de exhibicionismo tipo de adolescente angustiado y confuso.

La rebelión en serio no es individual sino colectiva. Ésta es difícil, porque exige organización. Y es arriesgada, porque involucra ataques organizados, ya pacíficos, ya violentos, contra los poderes constituidos.

El rebelde que defiende una causa junto con correligionarios es nómico en su grado, aunque sea anómico en la sociedad. Compensa su marginalidad social con su militancia. Esto explica la disciplina y abnegación de que es capaz. También explica la fidelidad de tantos militantes pese a las derrotas que sufre.

El rebelde organizado tiende a interpretar la persecución de que es objeto como victoria de su grupo y debilidad del poder. Piensa que si los golpean es porque hacen mella.

Por ejemplo, mientras yo estaba preso en los sótanos de la policía de la ciudad bonaerense de la Plata, un militante comunista nos convocó a todos, presos políticos y comunes, para explicarnos la situación. Nos dijo textualmente: “Compañeros, nuestra presencia aquí es prueba de la debilidad del gobierno peronista. Si fuera fuerte no temería nuestra presencia en la calle”. Yo comenté en voz alta: “¡Cómo deseo que el gobierno se fortalezca!”, mi ironía cayó en saco roto.

El rebelde organizado, lo mismo que el mártir cristiano y el terrorista integrista contemporáneo, no acepta la derrota. Mejor dicho, la interpreta como señal de la victoria final.

Este fenómeno fue objeto de la célebre monografía de Leo Festinger y colaboradores, “Cuando falla la profecía”, publicada en 1956. En ella mostraba cómo reaccionaron los fanáticos de una secta al ver que el fin del mundo, que habían estado profetizando no se había producido. Unos pensaron que su profeta había cometido un error de cálculo, y otros, que Dios había querido poner a prueba su fé. Ninguno admitió que la profecía había sido falsa.

Dejemos de lado el suicidio como una salida de la anomia, porque rehúye el problema en lugar de resolverlo. En cambio, la delincuencia si lo resuelve, aunque casi siempre momentáneamente. Por ejemplo, si estoy hambriento y no tengo dinero, robo comida y dinero para comprarla.

Si deseo poseer un televisor y no tengo modo honesto de procurarlo, lo robo. En suma, tanto las necesidades como los deseos insatisfechos pueden llevar a delinquir. Esta es una verdad de Perogrullo.

Pero esto no explica por qué hay muchísima más delincuencia en los EE. UU. Que en Europa occidental y, a su vez muchísima más en ésta que en la india, una nación tanto más pobre.

Hay dos explicaciones posibles de este hecho, y ellas son compatibles entre si. Una es la que provee la teoría del grupo de referencia. Según ésta, la gente no se subleva si alos demás miembros de su grupo les va igualmente mal; sólo se indigna cuando les va mucho peor que a los demás. O sea. El sentimiento de injusticia, que es un sentimiento social básico, es relativo al grupo.

La segunda explicación recurre al mito de la sociedad igualitaria. A los gringos se les hace creer desde niños que la sociedad norteamericana es una sociedad sin clase o, al menos, que la mayoría de la población pertenece a la llamada clase media, que incluye tanto al ejecutivo como al obrero manual. O sea, todo el mundo crece con la ilusión de igualdad social. Que ésta es una mera ilusión lo muestran las tablas de movilidad social, la hay, por cierto, horizontal, entre ocupaciones, pero no vertical, entre tipo de ingreso (renta, utilidad, sueldo, salario).
Cuando un norteamericano de clase baja llega al estado adulto y pretende vivir la vida de las familias que ven en la TV y no lo logra, le da envidia y rabia. Y la combinación de estos dos sentimientos con la impotencia predispone al delito.

Esto no ocurre en Europa Occidental, donde las diferencias de clase son más visibles, de modo que nadie se hace la ilusión de pertenecer a una clase superior a la propia. La confusión de clase es aún menos frecuente en la India. Donde los especialistas enumeran un puñado de castas y unas dos mis subcastas. Allí todo cual sabe exactamente a qué casta y subcasta pertenece, de modo que nadie se hace ilusiones. Allí, quien trabaja el cuero no aspira a vender zapatos, y quien los vende no aspira ser banquero. A lo sumo, aspira a prosperar dentro de su casta.

Ahora bien, donde no hay aspiración social mal puede haber discrepancia entre aspiraciones y realidad. En resumen, en una sociedad de castas la anomia es mínima. Por esto, también es baja la tasa de delincuencia en la India. Pero este precio es excesivo.

Una sociedad rica y democrática no tiene por qué pagar el enorme precio que paga la India por su baja tasa de violencia. Una sociedad rica y democrática puede tocar la raíz de la violencia, que es la anomia, Puede hacerlo de varios modos.

En primer lugar, puede rectificar las grandes desigualdades de la riqueza. Segundo, puede motivar a la gente a asociarse con individuos de aspiraciones similares, para lograr una acción concertada, lo que no puede lograr la persona aislada. Tercero, puede inspirar ideales de solidaridad, de servicio, de bien público, de futuro común mejor.

También me pareció importante añadir este comentario de Bunge sobre la anomia ( tomado de otro artículo)

Finalmente, sugiero que la anomia es un indicador fidedigno del grado en que una sociedad se aparta de la sociedad que sueña cada cual. La anomia que siente un individuo puede definirse como la discrepancia entre sus aspiraciones A y sus realizaciones R:
a = │A \ R │

Entiendo por sociedad ideal la que es justa y sostenible, por proteger los derechos básicos y los deberes concomitantes, por estimular el progreso en la calidad de vida, gobernarse a sí misma y ser cohesiva. Dicho en forma negativa: en una sociedad ideal no hay privilegio injustificado, explotación, opresión, discriminación sexual o étnica, censura ideológica ni estancamiento.

Por Mario Bunge